Aprendiendo a querer
Te hablaré de cosas que he visto y me han hecho meditar,
de lo humano y de lo divino,
quizá de un modo un poco desordenado, pero...
Sinceramente
12. Dios con nosotros
«... sabed que yo estoy
con vosotros todos los
días, hasta el fin del mundo.»
Mateo 28, 20

¿Que has hecho este
verano? Me encantaría saber de tus viajes, del paisaje, de tus
encuentros, de tus sentimientos...
Mis viajes...
Entre libro y libro, y entre clase y clase,
he encontrado ratos para correr a lo largo de las playas del
Mediterráneo, de pueblo en pueblo, tostándome bajo el sol
de agosto.
El paisaje...
Caminos junto a la playa,
montañas y horizonte,
pinos y cipreses.
Cálida luz bañándolo todo.
Y la brisa, que aunque no se ve,
es parte del paisaje.
Y todo, bajo el sol.
Mis encuentros....
Almas.
Dios...
Una mujercita preciosa que acaba de cumplir 10 meses de
edad: nos entendimos al instante.
Un padre de familia que pasa de los 60: se echó a
llorar al hablar de su matrimonio.
Mis sentimientos....
Unos deseos enormes de corresponder a la locura de amor de
Jesús:
Dios-hombre, Dios-pan.
Dios-hombre
Amor con amor se paga. En esto del amor, Dios ha llevado
toda la
iniciativa.
Hacerse hombre, asumir un cuerpo de carne, siendo Dios: ¡locura
de Amor!
Él es el niño en la cuna que, sin decir nada, mueve
nuestro corazón para que le abracemos.
¡Te comería!
Él es el maestro que ama a los niños (Marcos
10,
13-16), que
se pone a enseñarnos pacientemente, porque se le enternecen las
entrañas al vernos como ovejas sin pastor (Marcos
6,
34).
Él es el amigo que enamora con la mirada (Marcos
10,
21), que llora la
muerte de sus amigos (Juan
11,
33-36), que da la vida por nosotros:
No
hay amor más grande que el del que da la vida por sus amigos.
(Juan
15,
13)
Digo es, y no era, porque resucitó y vive
para siempre: "Cristo no es una figura que pasó, que
existió en un tiempo y que se fue, dejándonos un recuerdo
y un ejemplo maravillosos. No: Cristo vive. Jesús es el
Emmanuel: Dios con nosotros." (Es Cristo que pasa, 102)
Más aún: Dios en nosotros:
Cualquiera que me ama,
observará mis mandamientos, y mi Padre le amará, y
vendremos a él, y haremos mansión dentro de él. (Juan
14,
23)
Dios-pan
Cuando paso cerca de una iglesia, suelo volar con la imaginación
hasta el sagrario, donde se esconde el pan eucarístico, y
allí me encuentro con el Amigo, que me abraza. A veces,
especialmente cuando me siento más débil, me refugio en
su corazón, y allí encuentro la paz.
Hace unos días, al atardecer, salí a dar una vuelta por
los caminos que
bordean el rio Llobregat. Al regresar a casa, como
de costumbre, intenté asaltar
el sagrario del lugar donde suelo hacer oración, pero en esa
ocasión me pareció encontrar resistencia, y me quejé:
¿Ya no me dejas estar
contigo?
Tú siempre
estás conmigo.
Me quedé clavado, con la boca abierta, plantado en medio de la
calle, considerando aquella respuesta inesperada.
¡Siempre..., aún cuando no soy consciente de ello!
¡Que no te eche nunca
de mi corazón!
Te seguiré dondequiera que vayas.
" Iesus Christus heri, et hodie;
ipse et in sæcula.
¡Cuánto me
gusta recordarlo!: Jesucristo,
el mismo que fue ayer para los Apóstoles y las gentes que le
buscaban,
vive hoy para nosotros, y vivirá por los
siglos."
Antonio Parra
Verano, 2005