Biografia
Obra
En la noche no hay caminos
En la noche no hay caminos relata la
història dAndrés Lozano, un home perdut pel seu
orgullo i afany de vindicació, que no troba el seu propi camí.
Lobra té dues parts: una primera que transcorre a Madrid,
en els anys de la República i la guerra civil, i una segona,
a Barcelona durant la postguerra. Al principi del relat, Andrés,
adolescent, assisteix als seu pare moribund que li fa prometre que vetllarà
per laseva mare i per la seva germana. Quan el pare mor ell i la seva
germana Elena comencen a treballar. Elena es pretesa en matrimoni per
Pablo Segura, un alt càrrec de lempresa on treballa. La
seva mare dona suport a aquesta unió perquè hi veu la
solució a els tots sus problemes econòmics, però
Andrés shi oposa perquè pensa que la seva germana
no nestà enamorada. Però com que aquest és
una magnífica persona i Elena insiste a casar shi con él,
el matrimoni acaba realitzant-se. Al cap dun any neix el primer
fill i a principis de 1936 el segon.Pocs mesos despré esclata
la guerra civil i Andrés, a pesar de no tenir un ideari polític
determinat, ingressa a la C.N.T. per no perdre el sou. Un dia, el seu
cunyat desapareix. Lorenzo Sallés, del partit socialista, antic
subordinat seu, que al principi de laixecament lajudà
a resoldre els problemes que havien pogut plantejar la seva condició
preeminent a lempresa, ajuda ara a Andrés en el seu intent
de localitzar-lo. A la fi aconsegueix saber que a Pablo, como a tants
daltres, lhan executat. Dissolt el grup anarquista en el
qual treballa, Andrés, per mediació de Lorenzo, que arrel
de la mort de Pablo ha donat el seu ajut desinteressat a la família,
entra a treballar a la U.G.T., acaba essent finalment mobilitzat i prenent
part en la batalla de Brunete. Després és destinat a Conca
en espera duna nova unitat. Allí troba a Libertad, la filla
del seu antic cap anarquista, per la qual ja shavia sentit atret.
El dia del seu comiat la fa seva i ambdós joves prometen trobar-se
una vegada acabada la guerra. Trobant-se a Caravaca i a punt de partir
cap el front dAragó, troba locasió de viatjar
a Madrid per a acomiadar-se de la mare i la germana. Allí es
troba amb que lajuda de Sellés no era tan desinteressada
com semblava i a Elena la troba convertida en la seva amant. Andrés
vol matar Lorenzo, que aconsegueix fugir i insulta les mujeres quan
marxa de casa, decidit a no tornar més. En el front, un dia queda
aïllat dels seus companys, i obeint a un impuls es passa al bàndol
nacional. Acaba la guerra lluitant en les files colpistes i, una vegada
llicenciat es queda a viure a Barcelona. En aquesta segona part ens
trobem a un Andrés cínio i desenganyat que gràcies
a lestraperlo aconsegueix viure bé, amb una folgada situació
econòmica. Un dia, en la carrer, algú el crida pel seu
nom. Es tracta de la seva germana, que ara viu a Barcelona amb la seva
mare i els nens. Ara és la protegida de R. Rin, un important
advocat de la ciutat. Quasi en contra de la seva voluntat, i a causa,
principalment, dels seus nebots, als qui sempre estimà, inicia
una nueva relació amb la família. Nena Clavel,
una dona pertanyent al món galant de la ciuta, que intentà
inútilment diverses vegades atrapar-lo, aconsegueix que una nit
vagi a casa seva. Ella, que ha investigat la seva vida per a venjar-se
dels sus menyspreus, li explica com el seu cunyat li encarregar matar
Lorenzo, i aquest ho feu instigat per Elena, que volia lliurar-se del
seu marit. Indignat, Andrés la bufeteja; ella cau despatlles,
donant-se un cop al clatell i mor. Andrés senfronta amb
la seva germana i li exige la veritat; aquesta li confesa que shavia
assabentat que Lorenzo feu matar a Pablo, però li jura que ella
no hi tingué res a veure. Aclapart pels remordiments, Andrés
sntrega. A la presó el visita Libertad, que tingué
un fill seu, i que li retreu el seu abandonament. Però el seu
advocat, que és el protector de la seva germana, el defensa,
i aconsegueix portar de nou a la dona i al mujer nen. La condemna serà
curta, doncs el succés de la Nena Clavel no fou més que
un desgraciat accident. Una nova vida sobre davant ell.
Documentació .
Article
aparegut a Qué leer, el mes doctubre, signat
per Manuel Blanco Chivite
La carrera del Premio Planeta comenzó en Madrid, la noche del 12
de octubre de 1952. Era domingo. Aquella primera cena de gala, a base
de solomilllo y pechuga de pollo como platos fuertes, tuvo lugar en el
restaurant Lhardy. Acabados los postres, siete hombres abandonaron la
mesa y se retiraron a una salita preparada al efecto. En ella, el primer
jurado del primer Planeta decidió qué novela y su correspondiente
autor se llevarian las, para hoy muy modestas, 40.000 pesetas de un premio
que llega este aflo a su medio siglo de vida.
Aquel primer jurado lo formaron Bartolomé Soler como presidentes;
César González Ruano; Tristan La Rosa; Gregorio del Toro;
Pedro de Lorenzo; Romero de Tejada, y cl propio editor, José Manuel
Lara. A esta primera convocatoria se presentaron 247 originales y, por
entonces, la expectación levantada en los medios de comunicación
fue sumamente modesta.
Resultó premiada la novela En la noche no hay caminos de Juan José
Mira, pseudónimo literario de Juan José Moreno Sánchez,
un hombre de 46 años, de quien casi nadie sabla nada. César
González Ruano escribió al respecto: "El premio se
ha dado a persona cuyo nombre no sonaba y que era humanamente desconocido
de todos". Se publicaria en marzo de 1953; una primera edición
de 5.000 ejemplares. El caso es que, aun después del premio y aun
hoy y a lo largo del medio siglo transcurrido, JJ Moreno Sánchez
ha seguido siendo un casi perfecto desconocido para el gran público.
Los más enterados de la época lo conocían como novelista
policíaco, a cuyo género pertenece la mayor parte de los
títulos que publicó. A esta primera singularidad, debía
añadirse otra que el propio escritor se ocupó de ocultar
discretamente. No era para menos, pues JJ. Moreno Sánchez pertenecia,
desde los años de la Guerra Civil, al Partido Comunista. Demasiadas
singularidades para los tiempos que corrian. Tales circunstancias explican
lo extremadamente escueto de sus respuestas a la obvia curiosidad periodística.
"Nazco -declaró al periodista Santiago Alberti- en La Puerta
de Segura (jaén) en 1907 (en su DNI figuraba el 3 de marzo de 1906).
Dej pronto mi pueblo natal y vivo en diversas ciudades hasta que mi familia
se establece en Madrid. Curso allí el Bachillerato y la carrera
de Derecho que nunca ejerci. Viene la guerra, la hago y en 1940 me planto
en Barcelona, de donde ya no me muevo." Y nada más. Muy poco
aunque significativo, sobre todo ese "viene la guerra, la hago..."
Toda una señal roja de atención.
En cuanto a sus inicios como escritor, tampoco dijo gran cosa: su primer
dinero ganado con la pluma fueron cien pesetas por un articulo sobre Gandhi
publicado, "antes de 1936", en La Libertad, periódico
de Madrid dirigido por el padre de E. Haro Tecglen y en el que también
escribia Ramón J. Sender. Y una primera novela: "A los 24
años publiqué por mi cuenta y riesgo una novela, El gran
bazar. Tuve dos criticas estupendas de Pérez Ferrero y Emilio
Carrere, con lo que lleguó a vender ... setenta ejemplares".
De presidiario
a escritor
Moreno Sánchez
era hijo de un registrador de la propiedad de familia acomodada. Su madre,
veinte años mas joven que su padre, era de origen humilde. Nada
mas se sabe de ellos y nada contó ni siquiera a sus amistades más
intimas. Al parecer, ingresó en el partido comunista durante la
guerra y trabajó para Mundo Obrero, órgano oficial del partido,
como cronista de guerra, destacado los frentes. La entrada de las tropas
fascistas en Madrid lo hizo huir a Alicante, donde, junto a varias decenas
de miles de republicanos, cayó prisionero y fue conducido, primero,
al improvisado campo de centración de los Almendros y, poco pués,
al de Albatera. Liberado, fue a parar Galicia, donde trabajó un
tiempo como maestro hasta que fue denunciado por cura y tuvo que escapar.
Fue a parar a Barcelona, donde reanudó los contactos con Partido
Comunista y realizó algún viaje a París por encargo
de la organización.
Su vida en Barcelona, durante los años 40, no fué nada fácil.
Trabajó, entre otros muchos oficios, de representante de productos
de pasteleria. Pasó tanta hambre que llegó a comerse las
muestras. Estudió Contabilidad en la biblioteca del Ateneo, de
donde era socio, y trabajó de contable en una ferreteria.
La mayor parte de su aportación a la novela policíaca data
de estas fechas. En 1944 publica en la editorial Molino, en su emblemática
Serie amarillia", El misterio de las siete trompetas,
firmada con el pseudónimo José J. Morán y cuya acción
transcurre en Madrid. Con el mismo pseudónimo publica en abril
de 1945 El reloj acusador en la editorial Berenguer; al año siguiente,
y ya firmando Juan José Mira, ve la luz La muerte al teléfono,
con prólogo de Rafael Vázquez Zamora, critico literario
de la vista Destino, que califica a Mira como, nuestro
primer novelista policiaco".
Como una entretenida curiosidad puede calificarse la serie de "El
Canario", ocho novelas cortas ambientadas en Nueva York y protagonizadas
por el periodista español Valentin García Laínez,
su secretaria miss Kane y por un canario, Cinnamon, que alegra el despacho
de ambos. Las firmó como Juan José Mira, se publicaron en
1951 por la editorial Hemisferio de Barcelona y la temática de
algunas de ellas no deja de tener interés. Por ejemplo, en la segunda
de la serie, La pluma verde, García Laínez colabora
con el FBI en la persecución de una red de espias... comunistas
que actúan y se organizan de manera muy semejante a como entonces
lo hacían los propios comunistas españoles en cuyas filas
militaba nuestro autor. En el refugio de estas novelitas de intriga, un
Moreno Sánchez todavia comunista, pero ya con no pocas dudas, reflexiona
con ironia por boca de su personaje García Laínez, quien,
refiriéndose a la red de espionaje, dice: "Estos nuevos rusos
salidos de las incubadoras comunistas se parecen por estructurar y cuadricular
cuanto cae en sus manos con absoluto desprecio de cualquier iniciativa
privada la aventurera y peligrosa profesión de espia se ha convertido
en sus manos en una especie de oficio burocrático". Y aun
llega a más en su audacia heterodoxa al afirmar, con lucidez posmoderna:
"El trabajo es el opio del pueblo".
Durante los años 40 publicó, firmadas con su pseudónimo
habitual, J.J. Mira, tres novelas más, fuera ya del género
policíaco: Asi es la rosa, en Editorial Ameller (1945); Rita Suárez,
en Astarté (1946), y El billete de cien dólares,
en Janós (1949). En 1955, tras diversas vicisitudes con la censura,
publicó Mañana es ayer. Esta novela, con el título
de Pago más que nadie, la presentó al Premio Nadal
en 1951. Para algunos de sus amigos, como la profesora Trini Anglada,
se trata de su mejor obra. No fue premiada, aunque el editor Vergés
llamó al autor para decirle que el tema que trataba (la Guerra
Civil) y cómo lo hacia la convertian en impublicable.
Con posterioridad, en 1956, publicó en AHR un interesante estudio
titulado Biografia de la novela policiaca. Al año siguiente,
la policia desmanteló una gran parte de la orga nización
del PSUC en Barcelona. Fueron detenidos cuarenta hombres y nueve mujeres.
Entre los primeros, Moreno Sánchez. Fue conducido a la cárcel
Modelo y allí, en la cuarta galeria, lo conoció Víctor
Mora, el creador del Capitán Trueno, quien aun hoy lo recuerda:
"Era un hombre muy simpático; en momentos muy difíciles
se comportó como lo que era, una buena persona". También
la escritora Armonia Rodríguez guarda un recuerdo de él,
aunque algo difuso: "Estuvimos en la misma caida, una caida muy grande;
trabajabamos por sectores muy parcializados y no era fácil conocernos".
En 1985, con la aparición de Coto privado, supimos que tambióen
Juan Goytisolo y Josep Maria Castellet conocieron a nuestro autor bajo
el nombre de Juan José Mira. Fue su primer y inicio contacto más
o menos orgánico con el PSUC, en los años 50. A finales
de esta década o principios de la siguiente, podemos casi asegurar
que Moreno Sánchez ya habia abandonado las filas comunistas, aunque
ignoramos el cómo y las circunstancias concretas, algo de lo que
no habló con ninguno de sus conocidos.
Vivir
en Barcelona
Como escritor
y como persona, la vida de Moreno Sánchez estuvo muy vinculada
al Atenco barcelonés. Vivía de patrona en un oscuro piso
de la calle Casanova, asi que acudia con frecuencia a las salas del Ateneo
tanto para escribir como para relacionarse con los demás socios
entre los que encontró numerosos amigos, como josé Palau,
critico de cine de Destino; el poeta Joan Vinyoli, o el dramaturg
José María Camps; así como dos mujeres con las que
en diferentes momentos de su vida estuvo muy cerca del matrimonio: Enriqueta
Guillén, secretaria de Dirección de la Escuela Industrial
de Barcelona, o su novia formal Trini Anglada, profesora del colegio Betania-Patnos.
En 1967, en hotel Fanal de Lloret de Mar, comoció a su propietario,
Josep Mas; a su esposa Dolores, y a su hiha Cristina. Una família
que llegó a ser, prácticamente, su familia. El señor
Mas, junto com la citada Trini Anglada, son hoy las dos fuentes principles
para conocer todo a casi todo lo que pueda llegarse a saber sobre el primer
Planeta.
Los últimos años 50 y los 60 significan también,
practicamente, el ocaso de Moreno Sánchez. En los primeros, 60
escribió un drama titulado 5a. galeria, que nunca se llegó
a representar ni a editar. Tan solo disfrutó le una lectura para
los amigos en casa del oftalmólogo Joaquim Durán, socio
también del Ateneo. Trabajó como corrector de estilo y traductor
para el editor Germán Plaza y para Simón y Muntaner, se
relacionó intensamente con sus amigos y buscó formar una
familia propia sin conseguirlo, algo que, junto a la pérdida de
ilusiones respecto a la literatura y el ambiente cultural español,
lo llevó a posiciones un tanto pesimistas y escépticas,
paliadas tan solo por sus relaciones de amistad con su grupo del Ateneo,
la señorita Anglada o los señores Mas. En cierta ocasión
llegó a decir al periodista José Marti Gómez. "Para
vivir con esta atonia espiritual, no vale la pena seguir viviendo".
En 1971, cuando otro periodista, Carlos de Arce, le preguntó qué
representó ganar el Premio Planeta, le contestó: "Ganar
el Planeta representó entonces para mi ganar unas pesetas que me
hacian mucha falta, alimentar un orgullo y una vanidad que hoy ya no siento
y forjarme unas ilusiones que luego no vi confirmadas".
La crítica de su tiempo, sin embargo, valoró positivamente
a nuestro autor. "Es evidente que JJ Mira tiene dotes de novelista.
Narra en un estado ràpido y directo y su imaginación inventa
historias sin parar (Ínsula, 15-6-1953). "El
castellano de Mira es limpio, sin prosaismos, pero también sin
preé- salsmos... dialogos de escritor, no de estilista..."
(Juan Ramón Masoliver).
Pese a todo, fue un escritor que se quedó a medio camino de sus
posibilidades. Para Trini Anglada, en cuya biblioteca encontramos la estatuilla
del primer Planeta, Moreno Sánchez fue un hombre "muy generoso,
buscaba el calor familiar, tenia mucha gracia para tratar a los niños,
tenia muchos amigos; era muy extrovertido y franco, pero tenia algunas
zonas de sombra, no hablaba nunca de su familia, ni de su pasado [...
] quería formar una familia y no lo consiguió, yo no me
casé con el porque no acababa de ver claros sus proyectos, no veia
solide además era diceisiéis años mayor que yo".
También Josep Mas hace alusión a su deseo de formar una
familia y a cómo se frustró: "Con Enriqueta Guillén,
que murió algunos años antes que el propio Moreno, mantuvo
una relación sentimental. La ruptura fue motivada porque el señor
Moreno entregó a una familia amiga, que atravesaba una situación
de grave necesidad, el dinero que Enriqueta y el mismo habian reunido
para casarse".
Punto
final
A parir
de su jubilación a los 70 años, sus estancias en nuestra
casa se hicieron más prolongadas, repartiendo su vida entre Barcelona
y Lloret. Después del infarto de miocardio que tuvo en junio de
1980 y porel que estuvo ingresado en la clínica Sant Jordi de Barcelona,
se quedó en nuestra casa hasta su muerte el 17 de agosto del mismo
año. Los últimos días de su vida estuvo ingresado
en el hospital de Lloret de Mar, ya que los cuidados que necesitaba no
podían ser prestados en un domicilio particular (Jose Mas).
Tiempo antes, el propio Moreno Sánchez habia tornado algunas disposiciones:
dio firma a la esposa de Josep Mas para que a su muerte alguien pudiese
disponer de su dinero y quiso nombrar heredera suya a la hija del matrimonio,
Cristina, por quien sentía un profundo afecto, pero no hubo tiempo
de legalizar la medida. Con los fondos que dejó en el banco y de
los que pudieron disponer los citados se sufragaron todo los gastos de
hospital, entierro y cementerio y no, como se atrevió a declarar
José Manuel Lara Jr. a Martí Gómez en 1985, con las
aportaciones "del hotelero de Lloret y nosotros". Moreno Sánchez,
Juan José Mira, primer Planeta, se fue escéptico, desilusionado
con muchas cosas, pero dejó buenos amigos y todos sus gastos pagados
con creces. No mucho después, Lara padre buscaria, sin encontrarla,
a una hermana del escritor que nadie habia conocido ni llegaria a conocer,
para pagarle los correspondientes derechos de autor que En la noche no
hay caminos seguian y afin siguen generando.
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