El habla vulgar es un código restringido: pobre, repetitivo,
rutinario y cargado de incorrecciones lingüísticas. Su uso se
circunscribe a la comunicación oral, pues aparece en escasos escritos:
notas breves, avisos o cartas familiares, en las que no se respetan las
convenciones del uso escrito (normas ortográficas, construcción
sintáctica.. . También se encuentra como forma de caracterización de
personajes y situaciones, en obras literarias y textos periodísticos,
como reportajes y crónicas.
Se carcateriza por:
Oralmente:
- Fuertes
altibajos en la entonación para expresar emotividad y, en
general, un elevado
volumen
de voz.
- Frecuentes incorrecciones: desplazamientos acentuales (*telégrama,
*périto, *carácteres),
- vacilación en la pronunciación de hiatos, diptongos y vocales
átonas (*Juaquín, *carnecería),
- pérdida de las consonantes d, r, n *pa (para), *na (nada),
*tiés (tienes),
- confusión de b-g (*abuja, *agüelo, *güerto),
- contracción de preposiciones y artículos (*p'al);
- apócope de los pronombres me, te, se ante vocal (*m'ha dicho).
Gramaticalmente:
- repetición de las mismas conjunciones y nexos conjuntivos (y,
que, de lo cual, cuando),
- utilización abundante de interjecciones, frases interjectivas y
construcciones de valor impersonal (¿Cómo van las cosas?; ¿Qué se
le va a hacer?)
- adición de la s en la 2ª persona del pretérito perfecto simple (*hicistes),
- alteraciones de género y número (*el amoto, *el mismo agua),
- dequeísmo (Pienso de que está mal eso),
- discordancias (*Cada persona tenemos que cooperar),
- laísmo, loísmo y leísmo (*La he dado un regalo),
- orden incorrecto de los pronombres átonos me, te, se (*Me se
ha caído),
- construcciones verbales analógicas (*andé, *frego, *haiga)
y
- errores diversos en el uso de las formas verbales en las
proposiciones subordinadas (*Si tendría dinero iría al cine; *Se
saltó el semáforo atropellando a un peatón);
- concordancia del verbo y del complemento directo en impersonales
(*Habían muchos espectadores).
En el plano léxico:
- vocabulario muy reducido,
- desconocimiento de sinónimos y abuso de las palabras baúl (cosa,
hacer, tener, eso, asunto, tema, problemática... )
- confusión de significados (perjuicio-prejuicio;
emitido-omitido, cápsula-clásula),
- errores en los sufijos (inalterable-inalterado) o sufijación
inadecuada (*dominancia, *detallación, *adjetivizado)
- y, por último, el abuso de muletillas o expresiones vacías de
contenido (¡hombre!,¿vale?, ¿no?, ¡venga!, pues, bueno, ...).
Ejemplo:
Actividades 34-41
