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Paradigma, modelo o patrón para interpretar la realidad

¿Qué entendemos por «realidad» y por «paradigma»?

¿Qué entendemos por «realidad»?
Llamamos «realidad» a la totalidad de cuanto existe, con sus distintas dimensiones, naturalezas, grados, fluctuaciones cuánticas, intensidades, modos y matices. Esta «realidad» engloba todo lo que tiene una existencia física o material, pero también lo virtual o incluso posible, lo que es necesario y lo meramente contingente, lo inmanente y lo trascendente, lo sensorial, lo racional y lo espiritual. (G. Rodríguez-Fraile)

¿Qué entendemos por «paradigma»?
  • Un «paradigma» es una especie de enfoque, modelo o patrón que se utiliza para aproximarnos al conocimiento de la realidad o a la actuación sobre ella.
  • Presentamos la noción de «paradigma», como patrón, modelo, prisma, enfoque, utilizado para percibir e interpretar la Realidad.

En páginas anteriormente nos hemos referido ya a la nueva visión emergente del mundo, de la vida y del conjunto de nuestra existencia que se desprende de los avances más vanguardistas de la ciencia en diversos ámbitos… En posteriores entregas profundizaremos en el contraste entre lo que hasta ahora hemos creído que era la realidad (según el paradigma interpretativo cartesiano-newtoniano, de base materialista y mecanicista, hasta ahora dominante) y la novedosa visión que nos ofrece el nuevo enfoque o paradigma emergente post-materialista…

El concepto de «paradigma» es utilizado comúnmente como sinónimo de “ejemplo” o para hacer referencia a algo que se toma como "pauta" o “modelo". Los «paradigmas» son constructos mentales que guían la manera en que percibimos y abordamos el mundo en diferentes áreas del conocimiento. Así para interpretar una determinada realidad histórica podríamos hablar de patrón, modelo interpretativo, cosmovisión o paradigma hebreo, grecorromano, medieval, paradigma racionalista, paradigma de la modernidad... Existen paradigmas en muchos ámbitos: paradigma económico, paradigma psicológico, en ciencias naturales, en ciencias sociales… ámbitos en general más propensos a crear paradigmas semejantes, a ponerse de acuerdo en un modo determinado de entender las cosas, que en las propias ciencias sociales donde su objeto de atención, el ser humano, es una realidad mucho más compleja e imprevisible. Los «paradigmas sociales» pueden incluso contradecirse entre sí, ser totalmente parejos o tener ciertos puntos comunes entre sí.

La influencia de los paradigmas es profunda en la sociedad y en cada individuo. Los paradigmas son cambiantes en el tiempo ya que cualquier aproximación a la realidad es siempre provisional y su evolución a lo largo del tiempo refleja la naturaleza dinámica del pensamiento humano y la búsqueda constante de una mayor comprensión de los fenómenos y acontecimientos. Los paradigmas son herramientas esenciales para analizar y comprender cómo las ideas y las teorías evolucionan y cambian en respuesta a los avances y desafíos de la investigación y la sociedad. Un «paradigma
» es como una especie de patrón o marco de referencia que guía la investigación, el pensamiento crítico y la toma de decisiones en un ámbito específico de la realidad. Proporciona enfoques, marcos de referencia, para afrontar el conocimiento de la realidad. Los paradigmas constituyen un conjunto de normas y valores compartidos, que permiten a los individuos comunicarse y colaborar de manera efectiva en una comunidad académica o profesional. Un uso equivalente al de «paradigma», es el concepto de "cosmovisión". Por ejemplo, en ciencias sociales, el término se usa para describir el conjunto de experiencias, creencias y valores que afectan la forma en que un individuo percibe el mundo y la realidad en general y la forma en que responde a esa percepción. Paradigma es como una especie de enfoque según el cual se capta, se interpreta y se orienta la actuación sobre la realidad existente. Es una determinada forma de entender el mundo, el ser humano, la vida y la existencia.

Los paradigmas no son estáticos, sino que evolucionan con el tiempo a medida que se desarrolla el conocimiento y cambian las perspectivas culturales y sociales. Los investigadores sociales han adoptado el concepto "cambio de paradigma" para remarcar un cambio o modificación en la forma en que una determinada sociedad organiza e interpreta la realidad. En cada época histórica entran en juego simultáneamente diversas variables. Unas tienden a ser permanentes y otras son novedosas, estas últimas deben hacer frente a la resistencia que tiende a impedir su aparición inmediata. Otras son influyentes por la aceptación que han recibido, mientras que algunas otras son recurrentes y resurgen después de haber sido rechazadas. Los avances científicos, las nuevas teorías y los cambios en la comprensión del mundo pueden dar lugar a cambios en los paradigmas establecidos. Así, los «paradigmas» nos recuerdan que el conocimiento y la comprensión son cambiantes y están influenciados por el contexto cultural, histórico y social. Los paradigmas nos muestran que nuestras creencias y suposiciones pueden moldear nuestra visión del mundo y que el cambio de paradigma puede conducir a avances significativos en la comprensión y la innovación. En un mismo ámbito pueden coexistir diferentes paradigmas en un mismo campo. Esto puede dar lugar a debates y discusiones productivas que enriquecen la comprensión general del tema. Sin embargo, es común que un paradigma dominante prevalezca en un momento histórico dado. El "paradigma dominante" se refiere a los valores o sistemas de pensamiento hegemónicos o dominantes en una sociedad, en un momento determinado. Los paradigmas “dominantes” son compartidos por el trasfondo cultural de la comunidad y por el contexto histórico del momento. Cambiar de paradigma implica una reorganización fundamental de la forma en que se entienden y se abordan los problemas.

Con el abordaje de este tipo de cuestiones se trata de ayudar a las personas a tomar conciencia sobre los determinantes de nuestra percepción y concepción del mundo y de la vida y a cambiar los cristales de esas gafas con las que miramos la realidad, para que puedan ver qué ocurriría al hacerlo. La mayoría de los seres humanos estamos “afiliados” inconscientemente a un paradigma determinado, y suponemos que nuestra particular y personal percepción/experiencia representa la realidad tal cual es. Abrirse a una nueva forma de pensar y de entender la vida y la realidad supone una mala noticia y una buena: la mala es que puede asustar, puesto que hacerlo implica abandonar la seguridad de lo “conocido”; la buena es que cuando este nuevo paradigma de la realidad se comprende y se verifica, es sorprendente cuán rápido puede transformar las vidas de las personas. (G. Rodríguez-Fraile: ¿Un nuevo paradigma de la realidad?)

  • ¿Con qué ojos miras a tu alrededor? ¿Qué aprecias ante ti? ¿Qué percibes de cuanto ocurre en ti y en todo cuanto te rodea?
  • Aunque te parezca extraño, sorprendente, para mirar el mundo llevas gafas, unos lentes, para la mayoría inconscientes, que te modelan y guían a la hora de percibir la realidad… ves sólo lo que esos “filtros” te permiten ver…
  • Percibimos la vida y el mundo a través de determinados lentes o “filtros” ¿Con qué “gafas, lentes, anteojos” ver, mirar, observar, contemplar el mundo, con qué “prisma” examinar, escrutar, escudriñar, afrontar la realidad?
  • Los «paradigmas» influyen en cómo se ve el mundo, se interpreta la información…. Los paradigmas son modelos que influyen en cómo vemos el mundo y cómo abordamos problemas en distintos contextos.
  • Los «paradigmas» son constructos mentales que guían la manera en que percibimos y abordamos el mundo.
  • Un «paradigma» es un patrón, un enfoque a seguir, con que mirar la realidad, un modelo que sirve de referencia estándar para la comprensión de un determinado ámbito de la realidad y que orientan nuestra acción en ella.
  • El «paradigma» conforma la mentalidad, los conceptos y el sistemas de valores que forman parte de una visión particular de la realidad.
  • Los «paradigmas» evolucionan y van cambiando a lo largo de la historia, ello nos recuerda que el conocimiento y la comprensión son cambiantes y están influenciados por el contexto cultural, histórico y social.
  • Los «paradigmas» nos muestran que nuestras creencias y suposiciones pueden moldear y permear nuestra visión y concepción del mundo y de la vida, y que el cambio de paradigma puede conducir a avances significativos en la comprensión y la innovación.
  • El «paradigma» aceptado en el consenso científico imperante en una época histórica dada establece formas de ver e interpretar la realidad, también abre líneas para la creación de propuestas para la investigación futura, las teorías y prácticas derivadas del uso de un método científico y sus aplicaciones metodológicas concretas.

“Muchas cosas que hoy son verdad, no lo serán mañana. (G. GARCÍA  MÁRQUEZ)

Nuevas formas de afrontar la realidad: tres ejemplos

  1. La física moderna cruza el umbral

    La visión que la cultura ha ofrecido históricamente acerca de la realidad, no siempre ha contribuido a que los seres humanos hayan podido vivir en plenitud ni alcanzar su potencial interpretativo de la realidad. En las últimas décadas se está produciendo una revolución en el conocimiento que puede transformar por completo al ser humano en su manera de comprender la realidad e incluso comprenderse a sí mismo… ofreciendo soluciones novedosas a fenómenos inexplicables a partir de los conocimientos que nos ofrece el paradigma dominante hasta el presente. La mente racional no es suficiente para permitirnos aprehender no ya la complejidad del mundo de la psique, sino ni siquiera el mundo más tangible de la materia.  A partir del siglo pasado la mecánica cuántica ha revolucionado la ciencia tradicional y ha planteado un serio cuestionamiento de lo que se consideraban las bases materiales del mundo tal como han sido explicadas por el paradigma científico cartesiano-newtoniano, materialista y mecanicista, dominante en los últimos siglos.

    En el terreno de la física, por ejemplo, un recuento de los más descollantes trabajos realizados por los científicos contemporáneos de vanguardia en campos tales como la física cuántica, la psicología cognoscitiva, la astrofísica y la inteligencia artificial, nos lleva a la conclusión de que la ciencia experimental, así como la teórica, están avanzando rápida e inexorablemente hacia un revolucionario cambio de paradigma. Un ejemplo de paradigma comúnmente aceptado sería el modelo estándar de la física. El método científico tradicional de corte cartesiano-newtoniano ha sido útil y eficaz para indagar sobre determinados aspectos de la realidad material. Pero nuevos métodos científicos asentados sobre nuevas bases permitirían a los científicos investigar muchos otros fenómenos que pueden resultar contradictorios o contrastantes con el modelo estándar. Sin embargo, es mucho más difícil obtener consenso para los mismos, en proporción a la divergencia de los principios aceptados del modelo estándar y los nuevos paradigmas científicos emergentes. Esto quiere decir que nuestra visión del universo que habitamos, así como de la naturaleza de la vida en todas sus manifestaciones y nuestra concepción sobre el origen y propósito de las cosas, están a punto de experimentar un giro fundamental.

    Atrás ha quedado la visión mecanicista del universo newtoniano de tres únicas dimensiones para dar paso a las nuevas concepciones del universo como un todo multidimensional, donde la materia en apariencia "sólida" que forma el universo físico que podemos percibir, es apenas una entre muchas modalidades de manifestación de la energía cósmica. En la ciencia de los últimos tiempos uno de los paradigmas más influyentes ha sido el paradigma de la “Teoría de la relatividad” desarrollado por Albert Einstein (1879- 1955). Este paradigma revolucionó nuestra comprensión del espacio, el tiempo y la gravedad. La Teoría de la “relatividad especial” propuesta en 1905, establece que las leyes de la física son las mismas para todos los observadores, independientemente de su velocidad relativa. Introduce conceptos como la dilatación del tiempo y la contracción de la longitud. En 1915, presentó la "teoría de la relatividad general", en la que reformuló por completo el concepto de la gravedad. Einstein ensanchó los horizontes del universo al sugerir que el tiempo no es una constante, sino una variable, es decir, que el flujo lineal del tiempo tal y como lo percibimos, donde los eventos del pasado son irrescatables, el presente es un inaprensible tic del reloj, y el futuro es el reino insondable del devenir, es, de igual manera, tan solo una modalidad de percepción típica de nuestra tercera dimensión: ahora se habla del "eterno presente" y de la "simultaneidad de todos los eventos", teorías que explican el tiempo en función de la conciencia y de la densidad del medio dentro del que la conciencia se encuentre operando. En el ámbito científico, aunque la teoría de la relatividad es fundamental, también existen otros paradigmas influyentes en otras áreas como la mecánica cuántica, la biología evolutiva o la inteligencia artificial.

  2. El paradigma o cosmovisión materialista actual y sus consecuencias

    Una «cosmovisión» es un conjunto de ideas y creencias a partir de las cuales uno se relaciona consigo mismo y con el mundo en general. Implica respuestas tentativas a preguntas como: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Qué es el universo? ¿Cuál es la naturaleza subyacente de la realidad? ¿Cuál es el significado de mi papel en el juego de la existencia,?... La visión del mundo de una persona es probablemente el aspecto más importante de su vida. Después de todo, nuestras visiones del mundo determinan en buena parte, dadas las circunstancias de nuestras vidas, si somos felices o estamos deprimidos, si nuestras vidas son ricas en significado o desesperadamente vacías y si hay motivos para la esperanza. Es, sin embargo, difícil estimar la importancia de las motivaciones profundas, si con nuestras mentes o nuestros corazones, en las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida.

    No hay duda de que en nuestro mundo actual el materialismo es una “creencia” muy arraigada que influye en nuestras reacciones, actitudes y valores subconscientes en muchos aspectos de nuestra vida, por ejemplo, en el mundo occidental el materialismo condiciona en gran manera nuestras relaciones con las cosas. Nuestro mundo es un mundo con una concepción “materialista”. Esa creencia, a menudo «subconsciente», de que la realidad es fundamentalmente material y que sólo la materia existe realmente, nos impulsa a perseguir con ahínco el éxito económico y el bienestar material. Al fin y al cabo, si sólo existe lo material, ¿qué otros horizontes y objetivos pueden concebirse en la vida aparte de desvivirnos para la ganancia económica y la acumulación de bienes materiales (determinando así nuestro enfoque existencial persiguiendo más el «tener» que el «ser»)? A su vez esta "creencia" es altamente simbiótica con nuestro sistema económico, porque es el impulso hacia el beneficio económico y el éxito material lo que motiva a una gran mayoría de personas a trabajar largas horas, a convertirnos en esclavos del dinero incluso a costa incluso de tolerar circunstancias laborales en ocasiones perversas, con el objetivo de mejorar nuestro estatus y nuestra situación financiera mucho más allá de niveles aceptables. También es esta "creencia" la que motiva a las personas a gastar los ingresos que tanto les han costado conseguir en bienes a menudo innecesarios (consumismo) y en actualizaciones prematuras (p.e. cambiar innecesariamente de vestimenta, coche, muebles, vivienda…). La visión materialista del mundo nos ha llevado a muchos de nosotros a proyectar un valor y un significado numinoso en las cosas, a priorizar el «tener frente al «ser».

    Lo que estoy tratando de señalar es que, si bien reconozco que hay muchas visiones del mundo que operan simultáneamente en la sociedad, hay una poderosa concepción secular del mundo y de la vida que sutilmente impregna los niveles más profundos de nuestra psique, a menudo «subconscientes», determinando en última instancia nuestras motivaciones, a menudo también inconscientes, o cómo nos sentimos verdaderamente en lo que se refiere a nosotros mismos y a la realidad. El "materialismo" consiste en esta concepción secular del mundo. Muchos de nosotros absorbemos creencias materialistas de la cultura dominante sin ni siquiera ser conscientes de ello, creyendo en nuestro fuero interno que nos movemos por otras nobles “creencias”. El materialismo impregna el corazón de nuestro ser mediante una especie de ósmosis involuntaria, que como un virus, se propaga sin que nadie se dé cuenta, hasta que es demasiado tarde y la infección ya se ha arraigado firmemente. Me incluyo entre quienes han sido víctimas de esta perniciosa epidemia. La historia reciente de mi vida ha sido un intento diligente, aunque muy difícil, de restaurar la razón y la lucidez, en las capas «subconscientes» de mi pensamiento. (B. Kastrup: ¿Por qué el materialismo es un embuste?)

  3. Nuevo paradigma religioso cristiano

    Estamos atravesando una época clave en nuestro mundo. Vivimos tiempos de cambio, tiempos de cambio en lo social, en lo político, en lo religioso, en el lenguaje… Se hace necesario el cambio en la sociedad. Los descubrimientos científicos de la física cuántica, de la astronomía y de la arqueología en el siglo XX, y sobre todo en el siglo XXI, ponen en tela de juicio muchas de nuestras certezas consideradas hasta el momento como verdades absolutas. Estos descubrimientos están socavando los cimientos sobre los que se asentaban, y se asientan, los fundamentos de las religiones, y en concreto de la religión cristiana. Y dentro de ese cambio necesario, se hace también necesario deconstruir el fin del fundamentalismo y literalismo en la lectura e interpretación de lo religioso. El discurso religioso cristiano no pretende sustituir a la ciencia, no pretende describir objetivamente la realidad. Se expresa más bien mediante un lenguaje de tipo metafórico y simbólico. Hoy ya no es razonable sostener muchas de las presumibles “verdades” que tradicionalmente ha mantenido la institución religiosa. En el horizonte asoma un nuevo paradigma cristiano, acorde con los datos actuales proporcionados por las ciencias.

    El nuevo paradigma cristiano es liberador, moderno, no teísta, ecológico, pluralista y feminista. El nuevo paradigma cristiano es un paradigma liberador: el cristianismo tiene que ver con la situación esclavizante en la que se encuentra gran parte de la humanidad, sobre todo en el Tercer Mundo, pero también en el mundo más desarrollado. El nuevo paradigma opta por los pobres y se compromete en su liberación. La salvación que promete se llama liberación de toda opresión y esclavitud. Y ello a realizar no en el más allá, en el Reino de los cielos, sino a iniciarlo en este nuestro mundo, mediante el compromiso liberador de los seguidores de Jesús de Nazaret, contra toda forma de esclavitud y explotación. Es también un paradigma moderno, no teísta: la modernidad no acepta la imagen de un Dios en las alturas, que dirige desde los cielos el devenir del cosmos y de toda la humanidad. La ciencia rechaza la cosmovisión del mundo en dos niveles, el de arriba lugar de estancia del Dios Omnipotente, y el de abajo donde vivimos los humanos y los demás seres del universo. Hoy Dios se concibe en la profundidad del ser, como la fuente de la vida y del amor. Existe un solo nivel que avanza dirigido por la energía evolutiva cósmica hacia la plenitud de todos los seres y de todo el universo. El nuevo paradigma cristiano es ecológico, pluralista, feminista y pos-religional, (fomenta la “espiritualidad" pero más allá de la “religión”) y necesita deconstruir y reconstruir su conceptualización y lenguaje (“deconstruir”) no es destruir, sino revisar, analizar, desmontar, cuestionar para buscar y encontrar nuevas fórmulas). Hay que revisar y renovar para construir un lenguaje más coherente y acorde con la nueva mentalidad cultural de la modernidad. (Jesús GIL GARCÍA: Apuntes sobre el nuevo paradigma cristiano)

Qué es un “paradigma”

El término «paradigma» se origina en la palabra griega παράδειγμα [parádeigma] que en griego antiguo significa "modelo" "pauta" o "ejemplo". El concepto de “paradigma” es utilizado comúnmente como sinónimo de “ejemplo” o para hacer referencia a algo que se toma como modelo, patrón, ejemplo, arquetipo. Un paradigma es, en esencia, una lente a través de la cual se ve el mundo y se comprenden los fenómenos. Un “paradigma” es un conjunto de ideas, métodos y asunciones teóricas sostenidos y validados por un grupo de personas, que incluye una serie de comportamientos, actitudes y creencias (el enfoque, mentalidad o “patrón de pensamiento” de un determinado grupo). Un paradigma es una especie de tendencia cognoscitiva que está constituido por los supuestos teóricos generales, las leyes y las técnicas para su aplicación que manejan los miembros de una determinada comunidad científica. El concepto es de amplio uso en la vida cotidiana, ya que se refiere a ideas, pensamientos, opiniones, creencias, puntos de vista, percepciones, etcétera, que se asumen como verdaderos o falsos. Puede referirse también a una creencia u opinión compartida colectivamente. Su significado contemporáneo alude al conjunto de prácticas y teorías que definen una disciplina científica en una época histórica dada. El “paradigma” constituiría el conjunto de prácticas y saberes que definen una disciplina científica durante un período específico. Cambiar de paradigma implica una reorganización fundamental de la forma en que se entienden y se abordan los problemas.

Desde el principio, la humanidad se ha hecho preguntas y, en general, a través del mito, la religión, el logos/la razón, la reflexión filosófica… se han buscado respuestas a dichas preguntas. El ser humano ha practicado diversos tipos de «conocimiento» para expresar y comprender la complejidad de la realidad, entre ellos: el «científico», el «religioso» y el «estético»... El avance de la ciencia y de la tecnología abre a la experiencia humana perspectivas inéditas que configuran formas nuevas de percibir el mundo y la vida. La ciencia y la religión influyen en nuestra forma de estar en el mundo. La ciencia es un intento organizado, sistemático, metódico que la humanidad ha utilizado para entender cómo son las cosas. La "ciencia" o "el paradigma científico" es un método de acercamiento a la comprensión de la realidad, que dispone de una serie de herramientas para hacer inferencias, formular hipótesis, teorías, predecir resultados… La ciencia es una aproximación provisional a la realidad, pero no debe pretender poseer la única verdad, sino tan sólo uno de los posibles caminos para conocer las cosas.

Conceptualización

Los «paradigmas» tienen que ver con la curiosidad humana. Si ésta no existiera, los «paradigmas» no tendrían sentido. Se trata de un conjunto de ideas y métodos que sirven para escudriñar en el misterio de la realidad. Cada una de esas grandes aproximaciones a la realidad, cada una de las grandes teorías explicativas de la realidad que hemos construido a lo largo de la historia, es lo que llamamos «paradigma». Los «paradigmas» son conjuntos de ideas que, en principio, responden a la observación de la realidad e intentan explicarla. Un «paradigma» se refiere a un conjunto de creencias, valores, prácticas y suposiciones compartidas por una comunidad o grupo en un determinado momento histórico. En un sentido amplio, es una teoría o conjunto de teorías que sirve de modelo a seguir para resolver problemas o situaciones específicas. Estas creencias y prácticas influyen en cómo se ve el mundo, se interpreta la información y se desarrollan teorías en un campo específico del conocimiento. Los paradigmas son modelos que influyen en cómo vemos el mundo y cómo abordamos problemas en distintos contextos. Existen varios tipos de «paradigmas» que varían según el campo del conocimiento. Por ejemplo, en la ciencia, hay paradigmas dominantes que influyen en la forma en que se realiza la investigación. En la filosofía, los paradigmas pueden ser diferentes sistemas de pensamiento, como el paradigma empirista o el paradigma racionalista. Existen «paradigmas» en contextos diferentes

  • Ciencia: El paradigma heliocéntrico reemplazó al geocéntrico en la astronomía.
  • Educación: El paradigma educativo actual se centra en el aprendizaje activo y participativo.
  • Economía: El cambio de paradigma económico puede influir en las políticas gubernamentales.
  • Arte: El paradigma artístico contemporáneo desafía las normas tradicionales.
  • Psicología: El paradigma conductista enfatiza el papel del entorno en el comportamiento humano.

Enumeremos algunos conceptos de paradigma en diferentes áreas:

  • En filosofía, un paradigma es un conjunto de razonamientos interrelacionados que sirven como modelo para explicar el mundo. Por ejemplo, Platón describió la existencia de un paradigma o modelo divino que influyó en la creación del mundo material. Aristóteles, por otro lado, consideraba los paradigmas como pruebas que permitían inferir reglas generales a partir de casos particulares.
  • En el ámbito científico, un paradigma es un principio, teoría o conocimiento originado en la investigación en un campo específico. Estos paradigmas sirven de referencia para futuras investigaciones. Por ejemplo, la teoría de la biogénesis (que afirma que todo ser vivo proviene de otro ser vivo con características similares) reemplazó la antigua idea de generación espontánea.
  • Los paradigmas sociales son creencias, términos, percepciones, actitudes y prácticas que caracterizan a una comunidad. Estos modelan las normas de comportamiento y pueden variar entre diferentes grupos.

La realidad es siempre interpretable e interpretada. Toda interpretación y los conceptos mentales que nos formamos sobre la realidad son provisionales por naturaleza. Ser consciente de esa limitación es una cualidad necesaria para la sabiduría. Un paradigma es un punto de vista, una manera de ver y afrontar la realidad, un prisma con el que intentamos aproximarnos a su conocimiento profundo. Un paradigma determina de antemano el rango de posibles experiencias o descubrimientos; suele ser un factor inconsciente con el que operamos, pero sobre el que la consciencia ordinaria no suele tener conocimiento. Un paradigma es como las “gafas” que se usan para “ver” el mundo. Un paradigma es más que simplemente una colección de ideas; es un marco de referencia que da forma a la manera en que los individuos y las comunidades piensan y trabajan en un campo particular. Los paradigmas influyen en la elección de problemas que se consideran importantes, en los métodos y enfoques utilizados para resolverlos, y en cómo se comunican y comparten los resultados.

Perspectiva histórica

Mitos, logos, racionalidad, filosofía, teología, empirismo, racionalismo… han constituido formas diversas de expresar y comprender la realidad. La estructura y naturaleza básica de la mentalidad lógica occidental se fundamenta en el paradigma racionalista que recibimos de los griegos. Durante la Edad Media el conocimiento ha estado ahormado por el pensamiento teológico basado en una idea de Dios como vertebrador de todo cuanto existe. Posteriormente se produce una secularización del conocimiento. La razón sustituye al dogma. Con el pensamiento racional el saber secular se independiza del saber sagrado. Se produce un alejamiento de las creencias religiosas y la búsqueda de explicaciones racionales y científicas para los fenómenos sociales y culturales. La secularización del conocimiento implica una transformación hacia una comprensión más racional y científica de la realidad, alejándose de las explicaciones religiosas tradicionales.  Cuatro serían básicamente durante los últimos 500 años en la secuencia histórica del pensamiento occidental, las orientaciones del pensamiento en el ámbito del conocimiento: paradigma teológico. paradigma filosófico. paradigma científico-positivista, paradigma pos-positivista. Desde la edad Moderna la ciencia ha estado sustentada por el paradigma newtoniano-cartesiano, auxiliándose en las matemáticas y en la solución de problemas. Este ha sido el paradigma científico dominante hasta la actualidad.

Un paradigma científico puede definirse como un principio de distinciones-relaciones-oposiciones fundamentales entre algunas nociones matrices que generan y controlan el pensamiento, es decir, la constitución de teorías y la producción de los discursos de los miembros de una comunidad científica determinada (Morin, 1982). Un Paradigma son las creencias, valores y técnicas compartidos por los miembros de una comunidad científica determinada, esenciales para la ciencia como la observación y la experimentación, la verificación, replicación como requisitos para todo proyecto científico. Una vez adoptado un determinado paradigma todos los fundamentos científicos se deben redefinir, ya que una teoría nueva sola no basta para reinterpretar la realidad bajo el nuevo prisma, sino que se necesita una revisión completa de sus fundamentos y aplicaciones. Cuando una teoría científica alcanza el nivel de paradigma, no se invalida hasta que no exista otra solución alternativa y en caso de no haberla se procede a la búsqueda de otras. El paradigma se convierte, así, en un principio rector del conocimiento humano. Por ejemplo, el empirismo es una corriente filosófica que enfatiza el papel de la experiencia, especialmente la percepción sensorial, en la formación de ideas y la adquisición de conocimiento. Se opone a la idea de ideas innatas o tradicionales… el empirismo inglés de Locke, Berkeley y Hume sostenía que sólo podemos “conocer” a través de la experiencia y estableció la tradición consistente en tomar la percepción sensible como paradigma fundamental, si no único, de la experiencia consciente y de la experiencia cognoscitiva… El avance en la ciencia no es lineal, sino que se produce mediante cambios abruptos de paradigma, que produciéndose las llamadas “revoluciones científicas”. Estas revoluciones marcan un cambio en la forma en que se conciben y se abordan los problemas, lo que a menudo lleva a una reevaluación completa de las teorías y conceptos previamente aceptados.

Crisis de los paradigmas: estamos llegando al final de la ciencia convencional

Cuando un paradigma se enfrenta a una contradicción importante, puede surgir una crisis en ese campo de conocimiento. Esta crisis puede llevar a un reexamen y una reevaluación de las creencias y suposiciones fundamentales, y en última instancia, a un cambio de paradigma si se encuentran nuevas formas de explicar los fenómenos. Es lo que está sucediendo con el paradigma dominante hasta el presente. El paradigma científico tradicional, centrado en el realismo, el empirismo y el positivismo, ha alcanzado los límites de su utilidad en la gran mayoría de las áreas del saber, y se impone la necesidad de hallar otro. Al referirse a la conciencia y al cambio de paradigma, es necesario saber que el concepto clásico de un universo divisible y aislable, comprensible mediante el reduccionismo está en proceso de ser reemplazado. El agotamiento del paradigma radica no sólo en su inconsistencia interna, epistemológica, sino, sobre todo, en su incapacidad para dar explicaciones adecuadas e intelectualmente satisfactorias de la realidad que nos circunda y de los fenómenos que percibimos; y esta incapacidad hace repercutir su esterilidad y pobreza, y frena el progreso y avance de los verdaderos conocimientos que necesitamos. Cuando un paradigma científico va agotando su capacidad de explicar la realidad, su poder de generar conocimientos útiles, en el área para la cual se creó, lo más sabio y lógico es pensar en concebir otro, cambiar el "modo de pensar" a partir de nuevos conceptos básicos, de nuevos axiomas, de nuevos postulados, de nuevos presupuestos.

Las crisis de los paradigmas científicos empiezan a plantearse abiertamente a mediados del siglo XX. No están en crisis los paradigmas de las ciencias, sino el paradigma de la ciencia en cuanto modo de conocer. La gravedad del problema planteado nos llevará a reflexionar y a excavar más a fondo: a examinar los cambios necesarios que subyacen al problema que intentamos abordar… una crisis que en nuestros días ha estallado de manera incontenible e inocultable. Hoy, ningún pensador, medianamente responsable, puede seguir transitando, con la tranquila seguridad de otros tiempos, los caminos trillados del antiguo paradigma. En la actualidad, la ciencia ha reemplazado a la teología y a la filosofía como principio rector del conocimiento humano, el cual se ha creído que es lineal, con una acumulación gradual de conocimientos. La ciencia no sólo crece por acumulaciones de nuevas ideas y conocimientos, sino también por revoluciones científicas, es decir, por cambios de paradigmas en la forma de conocer, que sustituyen las reglas básicas de una "racionalidad" por las de otra racionalidad más abierta y no tan encorsetada como la tradicional. El escritor y presidente de la República Checa, Vaclav Havel, hablaba del "doloroso parto de una nueva era", y decía que "hay razones para creer que la edad moderna ha terminado", y que "muchos signos indican que en verdad estamos atravesando un periodo de transición en el cual algo se está yendo y otra cosa está naciendo mediante un parto doloroso".

A pesar de los progresos tecnológicos, muchas disciplinas científicas, no han podido dar respuesta a la realidad, porque no puede observar todas las variantes que intervienen en un fenómeno determinado y por más que quiera no puede evitar ciertas creencias fuertemente arraigadas. El teorema de J. S. Bell, por ejemplo, un físico del Centro Europeo de Investigación Nuclear, centrado en el estudio de la estructura de la materia, y que es considerado como el trabajo más importante de la física moderna -y realizable también a escala macroscópica-, demuestra, matemáticamente, que si las predicciones estadísticas de la teoría cuántica son correctas, varias ideas del hombre acerca del mundo, fundamentadas en el "sentido común", son falsas o equívocas; y entre estas ideas está el principio de causalidad. Bell estaría demostrando la incapacidad de la racionalidad clásica para comprender la realidad, y la necesidad de un nuevo paradigma. Y, sin embargo, las predicciones estadísticas de la nueva ciencia de la mecánica cuántica ¡son siempre ciertas! De lo expuesto anteriormente aparece más clara la necesidad de un nuevo paradigma más integrador, más unificador, más totalizante y más holístico. Necesitamos con extremada urgencia estudios integradores que estructuren un nuevo modelo de racionalidad y pongan las bases que hagan posible una síntesis coherente y lógica, donde tengan cabida todos los conocimientos existentes sólidamente fundamentados.

El ser humano a lo largo de la historia ha empleado diversidad de formas de conocimiento, y diversas perspectivas para acercarse a la comprensión de la realidad (mitología, magia, religión, filosofía, contemplación, experiencias místicas, conocimiento científico…). El propósito del conocimiento científico es explicar la realidad y los fenómenos de la naturaleza. Existe un método científico para adentrarse en el conocimiento de la realidad objetiva. Ese conocimiento científico se obtiene a partir de la experimentación, la observación, el estudio y el análisis de los hechos o fenómenos y se debe hacer de manera ordenada, sistemática y comprobada… todo ello se hace mediante procedimientos rigurosos que garanticen la validez, objetividad y universalidad de los datos. A este conjunto de procedimientos lo llamamos método científico. El conjunto de saberes obtenidos por la ciencia constituye el conocimiento científico: se distingue del resto de los tipos de conocimiento en que este es verificable, racional, objetivo y universal. Sin embargo, en la realidad se producen enómenos y paradojas imposibles de explicar bajo el método científico tradicional. Es urgente someter a crítica el modelo científico-racionalista dominante en los últimos siglos, desenmascarar la ideología que subyace al mismo e impugnar radicalmente algunas de sus aplicaciones. En todo caso, nuestras verdades serán sólo temporales y nunca definitivas; serán el fruto de esa dialéctica sujeto-objeto en la cual el sujeto es hijo de su tiempo, de su formación, de sus valores y creencias. 

En el mundo científico está emergiendo un nuevo paradigma post-materialista (ver aquí), una de cuyas bases es la física cuántica, que con la nueva perspectiva que ofrece es capaz de dar explicación a muchas de esas realidades "metafísicas" hasta el presente inexplicables. El nuevo paradigma emergente se está aplicando a diferentes disciplinas (desde la física, la biología, la medicina... a la psicología, a la economía, etc.) a medida que éstas están renunciando a un trasnochado empirismo reduccionista cuya defensa epistemológica está llena de paradojas que chocan con la lógica más simple. En los seres vivos se da un nivel de complejidad tal, una organización de sistemas imbricados en varios niveles (físicos, químicos, neurofisiológicos, psicológicos, etc.), que para su comprensión se requiere también la utilización de un paradigma epistemológico adecuado. Este paradigma no es una utopía, pues está funcionando en la física moderna y lo tenemos en plena acción en la comprensión de la naturaleza esencial del ser humano que, siendo de facto un ser físico-químico-biológico-psicológico-social-cultural-espiritual, no es un agregado de entidades, sino una síntesis vital y funcional, que se constituye como un "individuo" y como “persona”, más incluso, según el nuevo paradigma emergente, un ser esencialmente "espiritual", de alguna forma partícipe de la esencia divina (alma = conciencia no-local = supraconciencia) viviendo su experiencia existencial terrenal en un cuerpo físico o en la rica perspectiva antropológica bíblica el ser humano es un ser en el que se presentan de forma absolutamente integradas diversas dimensiones: es basar (en griego sarx), es decir cuerpo; no “tiene” un cuerpo, sino que “es cuerpo”, formando parte de una realidad frágil en la que todo nace, pasa y muere; es Nephesh, en griego psyche o principio vital vinculado al "aliento" y es Ruah (pneuma, espíritu), aliento superior, vinculado a la ruah de Dios. Según eso, ruah es la fuerza de actuación de Dios, la garantía y señal de su presencia; no es una “cosa”, sino una presencia, una relación... una forma de expresar lo que es el ser humano, en el fondo no muy alejada de lo que va indagando el nuevo paradigma científico emergente.

Fuente: Elaboración a partir de materiales diversos

Ver también:

Manifiesto por una Ciencia Postmaterialista

Adentrándonos en una nueva visión de la realidad

Secció: COSMOS


Per a «construir» junts...
Són temps per a «construir» junts...
Tu també tens la teva tasca...
Les teves mans també són necessàries...

Si comparteixes els valors que aquí defenem...
Difon aquest lloc !!!
Contribuiràs a divulgar-los...
Para «construir» juntos...
Son tiempos para «construir» juntos...
Tú también tienes tu tarea...
Tus manos también son necesarias...

Si compartes los valores que aquí defendemos...
Difunde este sitio !!!
Contribuirás a divulgarlos...